Odontopediatria

¿Qué es la Odontopediatria?

odontopediatria

La odontopediatría es la rama de la odontología que se encarga de la atención de los niños.

Establecer buenos hábitos de higiene bucal a una edad temprana, es el primer paso para mantener la boca sana durante toda la vida.

Una vez que sale el primer diente, ya es momento de comenzar a usar un cepillo dental, aunque sin dentífrico, hasta los dos años no debe utilizarse.

La primera visita al dentista debería hacerse entre los dos años y medio y los tres años, el dentista examinará los dientes, encías y maxilares para comprobar el correcto desarrollo de todas las estructuras, valorar hábitos  y enseñar el modo correcto de limpiar y cuidar los dientes.

De todos los grupos de edad, en general los niños son el grupo de mayor riesgo de presentar caries, ya que tienden a comer con más frecuencia y aún no dominan el cepillado. Es importante despertar en los niños entusiasmo y motivación en el cuidado de sus dientes, hasta los  tres años son los padres los encargados de cepillarles sus dientes, y a partir de esta edad ya pueden hacerlo por sí solos pero siempre supervisados por los padres. Esta vigilancia en el cepillado es conveniente realizarla hasta los ocho años.

Alrededor de los tres años, la mayoría de los niños ya tiene todos sus dientes primarios o también llamados de leche, son 20 en total, y aunque terminarán siendo reemplazados por los dientes permanentes, hay que cuidarlos correctamente, detectar si tienen caries y en ese caso hacer los empastes correspondientes, así como también cuidar las encías  para evitar gingivitis.

Otro punto a tener en cuenta son los materiales preventivos que podemos aplicar en niños, como por ejemplo los sellantes o selladores de fisuras.

Estos materiales son resinas que se aplican en las caras masticatorias de los dientes, disminuyendo las probabilidades de tener caries en aquellos dientes que se aplican, ya que transforman los surcos en superficies más fáciles de limpiar. Suelen aplicarse en niños de 6 a 7 años, cuando los dientes definitivos comienzan a salir, es un procedimiento sencillo, que no daña el esmalte ni requiere anestesia.

Es importante que el niño concurra al dentista para realizar prevención, así se familiariza con el entorno de la clínica de una manera natural  generando confianza.